Fabio Quispe, el Dios de la Guerra de Draconía, se rebeló. Fabio Rojas, quien llevaba tres años retirado, fue convocado. Tras lograr hazañas, fue nombrado Emperador Nocturno. Sin embargo, rechazó los honores y, en su lugar, se convirtió en un yerno en la familia Romero, donde fue despreciado...