Leonardo Linares rompió las barreras y regresó al mundo mortal para liderar la Puerta Celestial. Tras salvar a su familia, usó la campana imperial para humillar a Lucía Monteverde. Dominó el Torneo de jade creando tesoros divinos y, en el gran torneo celestial, derrotó a los inmortales, demostrando su poder supremo.